analisis de linux

¿Qué se cuece en el mundo Linux?


Todas las primaveras nos encontramos con una nueva hornada de distribuciones Linux entre las que se encuentran las más populares y extendidas en todo el mundo. Enfrentamos a Ubuntu 8.04, openSUSE 11.0, Fedora 9 y Mandriva 2008.1, cuatro de las soluciones más solventes actualmente y que demuestran las virtudes de un sistema operativo muy cercano al usuario.

Es difícil realizar una selección de distribuciones que pueda satisfacer todos los gustos, pero como siempre, por algo hay que empezar, y hemos optado por acercarnos a las que consideramos las opciones más populares actualmente entre la inmensa mayoría de los usuarios. En el tintero se nos quedan algunas propuestas muy relevantes que esperamos analizar en un futuro, tales como Debian, Gentoo, PCLinuxOS, Linux Mint, Sabayon Linux e incluso FreeBSD, que aunque no es una distribución Linux sí que tiene sus raíces, como el sistema operativo del pinguino, en los sistemas Unix originales.

Todas ellas forman parte de los “aromas” de Linux más buscados por los internautas y linuxeros, tal y como demuestra ese particular índice que día a día se actualiza en Distrowatch y que permite conocer las distribuciones “más calientes”. De todas ellas sobresale, cómo no, Ubuntu, la más seguida, amada y odiada, y que ha alcanzado una cota de éxito y una relevancia que es vista por muchos como peligrosa para el resto de distribuciones. Los esfuerzos de Ubuntu y de su comunidad a la hora de situarla como la referencia única de este mercado son destacables, pero mucho me temo que nunca llegarán a buen puerto. Uno de los principios del software libre es capacidad de elección y la cantidad de ofertas disponibles que existen en todas las ramificaciones de este mundo software. Si a uno no le gusta Amarok, que use Banshee, por ejemplo. Si no le gusta GNOME, que use KDE o XFCE. Si no le gusta Ubuntu, tiene cientos (literalmente) de distribuciones que se pueden ajustar a sus necesidades.

Esa gran variedad es en sí misma uno de los pilares del mundo Linux, que tiene de todo y para todos, y nosotros hemos querido recoger una pequeña (pero representativa) muestra de ese gran catálogo para tratar de analizar la evolución de Linux durante los últimos meses. Muchos cambios se han sucedido en ese tiempo, y todos ellos han repercutido en la apuesta de las distintas distribuciones, tal y como hemos ido comprobando en los análisis independientes que completan este especial acerca de Linux.

La batalla de los entornos de escritorio

Una de las características diferenciadoras de todas las distribuciones analizadas ha sido la apuesta por los entornos de escritorio de última generación. Con la excepción de una Mandriva curiosamente conservadora, tanto Ubuntu como openSUSE o Fedora han integrado KDE 4 como opción de serie durante la instalación, algo que demuestra que los largos meses de espera para ver las virtudes de componentes como Plasma han valido la pena. Las primeras versiones de KDE 4 no han tenido una acogida notable, pero todo ha cambiado a partir de la edición 4.0.3 que ya es estándar en estas distribuciones y que de hecho se puede actualizar casi de inmediato a la recién aparecida KDE 4.0.4 gracias a los gestores de paquetes. Mandriva sigue apostando por la veterana versión KDE 3.5.9, pero igualmente es posible instalar a posteriori su sucesora gracias a los repositorios, que están esperando a que aprovechemos su amplio catálogo de paquetes. KDE 4 sigue estando aún algo verde en nuestra opinión, pero la propuesta visual y funcional de esta nueva versión es excepcional, con una arquitectura interna que aprovecha de lleno las facilidades de Qt 4 y que integra componentes destacables en el apartado gráfico (Plasma es sin duda el corazón de su poderosa interfaz) y en las funcionalidades internas, como demuestran el nuevo explorador de ficheros, Dolphin, o las APIS dedicadas a distintos aspectos (Phonon para multimedia, Solid para gestión hardware o Strigi para su potente motor de búsqueda).

Lo mismo ha ocurrido con GNOME 2.22, la última edición de este popular entorno de escritorio que apareció en marzo de 2008, justo a tiempo para ser integrado de forma estable en todas las distribuciones “primaverales” que han ido apareciendo en las últimas semanas, y que seguirán apareciendo antes del verano. Las novedades de GNOME 2.22 son muchas y muy importantes, y aparte de pequeñas curiosidades como las que representan la presencia de Cheese o el reloj internacional (dos ejemplos de mejoras en apartados software), lo cierto es que las mejoras internas son mucho más importantes que las de otras versiones anteriores de GNOME. Hemos destacado en varios análisis el excelente comportamiento de GVFS, un sistema de ficheros virtual que en esencia permite acceder a todo tipo de recursos remotos como si trabajásemos con directorios y carpetas de nuestro sistema de ficheros local. No menos importante es la inclusión de PolicyKit, una nueva plataforma de gestión de privilegios con una granularidad y posibilidades de control sencillamente espectaculares, y que deja al sistema UAC de Windows Vista como una pobre y burda implementación de los mecanismos de protección de escalada de privilegios.

Ambos entornos vuelven a confirmar que el estado de salud de estas distribuciones es sencillamente prodigioso: las interfaces de usuario no tienen nada que envidiar (más bien al contrario) a las propuestas de Windows Vista o Mac OS X, y no renuncian a tomar prestadas ideas de sus rivales (KDE 4 lo hace a menudo de Mac OS X) ni a aportar mejoras de cosecha propia. Y por si esto fuera poco, los linuxeros podemos seguir presumiendo de contar con un gestor de ventanas de composición que es la envidia del resto de sistemas operativos: Compiz Fusion sigue maravillando y ya es una opción nativa en todas las distribuciones, aunque eso sí, por el momento depende de la instalación de los controladores propietarios de NVIDIA y ATI que permiten acceder a las prestaciones 3D de esas tarjetas gráficas, algo que no agrada a los puristas del software libre. La mayoría de los usuarios tienen una actitud menos radical en este apartado, y prefieren no renunciar a las ventajas visuales y de usabilidad de Compiz Fusion a la espera de que algún día tanto el proyecto Nouveau como los controladores libres para tarjetas gráficas ATI Radeon (AMD liberó las especificaciones hace meses) ofrezcan las mismas prestaciones que las ofertas propietarias.

Las sombras ya no lo son tanto

Hay dos apartados que generalmente se le cuestionan a las distribuciones Linux: la compatibilidad hardware, y el soporte nativo de códecs multimedia. Tanto en uno como en otro caso (más tarde hablaremos de ese soporte de códecs) existen desde hace tiempo soluciones casi definitivas, aunque la propia filosofía de las distribuciones Linux imponga limitaciones en esos casos. Los controladores hardware que permiten que todos los dispositivos de nuestro PC o portátil puedan ser reconocidos y aprovechados son un factor esencial para la entrada de Linux en el escritorio, y aunque se ha avanzado un gran trecho en este sentido, sigue habiendo carencias. Estas no son responsabilidad directa de los desarrolladores de Linux, sino de la mayoría de los fabricantes, que no se esfuerzan lo más mínimo en que sus propuestas hardware sean compatibles con Linux. Afortunadamente hoy en día existen formas de hacer funcionar prácticamente cualquier dispositivo y tecnología hardware bajo Linux, aunque en unos casos será más difícil lograrlo que en otros. Sin embargo, los controladores más importantes (gráficos, sonido, ahorro de energía de procesadores, sistemas de almacenamiento, y conectividad a redes Ethernet o inalámbricas) están cubiertos en la inmensa mayoría de las situaciones, de modo que bastará con dejar que los procesos de instalación de las distribuciones hagan su trabajo para disponer de un sistema totalmente funcional.

Precisamente en el apartado del soporte de tarjetas gráficas nos encontramos con una situación algo compleja: a pesar de que hay proyectos para el desarrollo de controladores libres tanto para GPUs de NVIDIA como de AMD/ATI, la situación actual obliga a que quienes quieran sacar el máximo partido de estas tarjetas deberán, por el momento, ceñirse a los términos de uso de los controladores propietarios que ambas empresas ofrecen a los usuarios de Linux. Los propios responsables de las distribuciones Linux comprendieron la situación hace meses, y aunque al principio no ofrecían demasiadas ayudas para la instalación de drivers propietarios para tarjetas gráficas, ahora la situación ha cambiado. En esto hay que destacar especialmente a Ubuntu, cuyo gestor de controladores restringidos ofrece una forma realmente fácil de instalar (o no) los controladores adecuados tanto para el apartado gráfico como para los chips de conectividad WiFi integrados en muchos portátiles. Los usuarios normalmente quieren aprovechar toda la potencia de sus equipos, así que como mencionábamos anteriormente, valoran positivamente esa opción renunciando a ese concepto de sistema totalmente libre para poder trabajar y disfrutar de Linux en toda su extensión, algo que no sería posible en otro caso.

Lo que es válido para los controladores hardware también lo es para el soporte de formatos multimedia. La concepción de estas distribuciones hace que las licencias de uso de formatos propietarios no se acepten de serie en estas distribuciones, aunque en algunos casos tengamos soporte nativo de ciertos tipos de ficheros. Sin embargo en otros será inicialmente imposible reproducir una simple canción MP3, ya que la distribución no “reconoce” de serie un formato para el que no dispone del códec adecuado. Sin embargo, todas ellas ya han integrado mecanismos para poder descargar esos códecs multimedia a través de los repositorios, o bien mediante soluciones como Codeina, una aplicación especial de Mandriva que es excepcionalmente eficiente en este apartado y que realmente hay que destacar. La instalación de paquetes y soluciones multimedia es una característica integral de estas distribuciones, y aunque los responsables de las mismas prefieren “curarse en salud” a la hora de no integrar, por ejemplo, la reproducción nativa de DVDs, esta y otras opciones son fácilmente accesibles siguiendo las guías y documentación que esos mismos responsables ponen a disposición de los usuarios en sus sitios web.

¿Es mejor ser conservador o arriesgar?

Uno de los aspectos que más nos han sorprendido en nuestro análisis de estas cuatro distribuciones es el hecho de que en la mayoría de ellas se ha optado por arriesgar e incluir paquetes y componentes de última generación, en lugar de esperar a que dichos elementos maduren un poco más. KDE 4 es el ejemplo perfecto de ese hecho, pero también ocurre lo mismo con la integración de aplicaciones como Firefox 3, que aún está en fase beta de su desarrollo (aunque sabemos que ya está disponible la Release Candidate de este navegador que será estable definitivamente en junio). La apuesta por la innovación es especialmente destacada en Fedora 9, una distribución a la que le viene al pelo ese calificativo inglés de “bleeding edge”. La distribución de la comunidad de Red Hat es la más arriesgada en su elección de componentes. Tanto es así que pueden haber cometido un error fatal con uno realmente importante, el servidor gráfico, X Server 1.5, que es parte integrante de X.Org 7.4 y que no ha sido incluido en el resto de las distribuciones. El problema con dicho servidor reside en el hecho de que su arquitectura es tan novedosa que los usuarios de NVIDIA no podrán activar de ninguna forma las prestaciones 3D de sus tarjetas, ni siquiera a través de los controladores propietarios de la propia NVIDIA, que aún no contemplan dichas características. Nosotros mismos sufrimos esa incompatibilidad, algo que resta puntos a la distribución pero que pronto representará una ventaja, y no un obstáculo para su uso. Los beneficios de X Server 1.5 son muchos, y Fedora puede haber hecho muy bien los deberes al apostar por dicho componente.

En el otro lado de la balanza nos encontramos con Mandriva, una distribución muy conservadora y que de hecho sigue apostando por KDE 3.5.9 como principal aval en el terreno de los entornos de escritorio. No es el único componente veterano de la distribución, ya que también ha sido la única en incluir de serie Firefox 2.0.0.14 (y no una beta de Firefox 3) como navegador de Internet por defecto, algo que sin duda marca el carácter de esta versión 2008.1 de Mandriva que sin embargo ha sabido compensar esa apuesta conservadora con la inclusión de otras características muy interesantes.

Conclusiones

No queremos extendernos más en esta presentación a las protagonistas de nuestro especial, cuatro distribuciones que marcan la evolución de Linux en los últimos meses y que sin duda ofrecen una visión muy aproximada de lo que podremos ver en próximas ediciones. KDE 4 se asienta como entorno de escritorio por defecto de muchas de nuestras protagonistas, pero por encima de esa apuesta está la mejora de usabilidad, la riqueza visual y, como siempre, la amplia gama de opciones que sigue ofreciendo el mundo Linux, una ventaja demasiado importante para que la ignoremos.

bueno y como un pequeño anexo les dejo este video….linux vs windwos vs mac

Una respuesta

  1. ¿Quien utiliza SUSE Linux?

    Organizaciones tan prestigiosas como la NASA usan SUSE Linux Enterprise Server para operaciones informáticas de alto rendimiento en los más importantes supercomputadores.
    Superordenadores de todo el mundo están funcionando con SUSE Linux Enterprise Server de Novell(R) y prueba de ello es que, de acuerdo con TOP500, proyecto que sigue y detecta tendencias en informática de alto rendimiento (HPC: High Performance Computing), SUSE Linux Enterprise es actualmente la solución de Linux favorita de los mayores superordenadores HPC.
    De este modo, de los 50 superordenadores más importantes del mundo, el 40 por ciento están funcionando con SUSE Linux Enterprise, incluyendo los tres más importantes:
    * IBM eServer Blue Gene del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore,
    * IBM eServer BlueGene/P (JUGENE) del Centro de Investigación de Jülich (Alemania), y
    * SGI Altix 8200 del Computing Applications Center, en Nuevo México.
    Gracias a una oferta de software de código abierto económica y de alta calidad y hardware de bajo coste, Novell y sus partners permiten disfrutar de las mismas funcionalidades informáticas de alto rendimiento de las que se benefician los superordenadores a empresas y clientes del denominado segmento mediano de distintos sectores, como el manufacturero, el de la investigación o las entidades académicas.
    Clientes como Audi, la división de Supercomputación avanzada de la NASA, MTU Aero Engines, el Instituto de Tecnología de Tokio, Porsche Informatik, la Universidad Nacional de Seúl, la Universidad de Tecnología de Swinburne y Wehmeyer están utilizando superordenadores y clusters de ordenadores con SUSE Linux Enterprise Server para gestionar cargas de trabajo de misión crítica con tiempos de parada mínimos.
    En el caso de la división de Supercomputación Avanzada de la NASA, tres de sus superordenadores funcionan con SUSE Linux Enterprise de Novell. Estos equipos se utilizan para evaluar si tecnologías de próxima generación cumplen los requisitos científicos y técnicos, programas de lanzamiento y funcionamiento de sus sistemas de control, así como para el soporte de iniciativas de operaciones espaciales, científicas y aeronáuticas de la NASA. Además, el próximo superordenador de la NASA, cuya finalización está prevista para este verano, también funcionará con SUSE Linux Enterprise Server y, cuando esté instalado, será uno de los mayores sistemas SGI Altix ICE, equiparable al actual tercer superordenador más potente del mundo.
    “En la NASA trabajamos para resolver algunos de los desafíos más complejos de la ciencia, por lo que es fundamental contar con un sistema operativo que nos permita lograr el más alto nivel de funcionalidad informática. Cuando elegimos un sistema operativo, nuestras dos principales consideraciones son el rendimiento y la flexibilidad. Contar con el sistema operativo adecuado nos permite superar los límites del rendimiento informático e introducir nuevos niveles de innovación en nuestros programas espaciales, científicos y aeronáuticos”, afirmó William Thigpen, engineering branch chief de la división de Supercomputación Avanzada de la NASA.
    El ámbito de la informática de alto rendimiento también supone una oportunidad para los partners de Novell. Así, empresas como Appro International, Atipa Technologies, Cluster Resources, HP, Penguin Computing, SGI y Teradata están incorporando SUSE Linux Enterprise Server a las soluciones informáticas de alto rendimiento que suministran a sus respectivos clientes.
    SUSE Linux Enterprise lleva siendo líder del mercado de la informática de alto rendimiento durante más de una década, un liderazgo basado en la potente herencia técnica de esta distribución.
    “SUSE Linux Enterprise se ha convertido en el sistema operativo HPC de referencia gracias a sus capacidades de rendimiento y escalabilidad, y a la amplia variedad de software de fuente abierta y herramientas de desarrollo disponibles. Al aprovechar las ventajas de los servidores estándar y grupos de ordenadores que están funcionando con SUSE Linux Enterprise, los clientes y colaboradores pueden crear e instalar los mejores productos y aplicaciones de tipo HPC del mundo”, afirmó Carlos Montero-Luque, vicepresidente de Gestión de Producto de Soluciones de Plataforma Abierta de Novell.
    Estadística de Top 500 por familia de Sistema Operativo – Junio 2008
    Estas son las principales conclusiones de la lista con el Top-500 de supercomputadores mundiales, publicada hoy desde la Conferencia Internacional de Supercomputación que se celebra en Dresden. Según el informe el gigante azul ha fabricado 210 de los 500 sistemas, incluidos cinco de los diez primeros, encabezados por el Roadrunner, el supercomputador del Departamento de energía estadounidense que recientemente ha superado la barrera del petaflop, siendo además uno de los que tienen mayor eficiencia energética. El segundo fabricante por número de sistemas en el top es HP con 183 y Sun Microsystem puede presumir de la fabricación de cuatro de los diez primeros. Por procesadores, Intel domina el 75 de los sistemas y el 90% de los que integran de cuádruple núcleo, utilizados en la mitad de las máquinas. La mayor parte de los sistemas contienen entre 2049 y 4096 procesadores, más del doble que hace seis meses. En cuanto a sistemas operativos se impone SUSE Linux Enterprise de Novell, que gobierna nada menos que 20 de los 50 primeros, incluyendo los tres superordenadores más potentes. La lista contiene una incorporación significativa por lo poco usual que es ver un “Windows” en este tipo de sistemas. En concreto en el puesto 23 un Windows HPC Server 2008, que además es la primera vez que corre sobre hardware de IBM. Por países, Estados Unidos aloja a 257 máquinas, Reino Unido 53, Alemania 46, Francia 34, Japón 22 y China 12.

    Y nosotros podemos disfrutar de todo ese poder con nuestro humildes PCs y openSUSE!.

    Fuentes:
    * Top500.org
    * The Inquirer ES – IBM, Intel y SUSE Linux dominan la supercomputación mundial
    Link de la noticia:
    http://www.theinquirer.es/2008/06/18/imb_intel_y_suse_linux_dominan_la_supercomputacion_mundial.html

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